Atila, la cobaya cobarde.
La semana pasada traje a casa a un nuevo inquilino, una cobaya macho de pelo rizado (aunque yo prefiero decir que está despeinada) que se llama Atila. En este tiempo he aprendido de él que es más tranquilo que Kenzo, por lo que no vuelca el comedero ni se tira toda la noche haciendo ruido; que le gusta refugiarse en una casita que tiene en la jaula, y también le gusta escalar por los sitios.
Se deja coger y no es agresivo, no huele mal y apenas mancha, vamos, que es un encanto de bicho.
Os pongo una foto suya, pa que veáis lo chiquitín que es todavía:
