Tengo el blog abandonado y no tengo excusa. xD No se me ocurre nada qué escribir, mi vida es poco interesante y las noticias que encuentro las podéis leer en cualquier sitio.
El lunes, desgraciadamente, me pasó algo interesante; tuve un accidente con el coche. He estado pensando en si contarlo o no pero creo que puede servir al menos como experiencia para todos mis lectores que conducen.
Estaba incorporándome a la M-50 cuando ví que en mi carril había un camión parado con las luces de emergencia. Miré a la izquierda para ver si venía alguien y estaba completamente despejado. Empecé el cambio de carril para rebasar al camión cuando de repente una furgoneta pasa rozándome y me obliga a moverme hacia la derecha. Me encontré en una especie de sandwich.
Se conoce que no había rebasado completamente al camión y di en la esquina trasera de mi coche con él, con lo que se me descontroló y empezó a dar bandazos por todo lo ancho de la carretera hasta que pude controlarlo. Gracias a Dios no di el frenazo del pánico y me limité a controlar el coche, porque si hubiera frenado las ruedas se habrían bloqueado y habría terminado contra el “quitamiedos”.
Esos diez segundos hasta que logré controlar el coche fueron los más largos de mi vida, sólo pensaba en que a Juancar no le tocara nada del posible golpe y sólo recuerdo el sonido de las ruedas y su voz, que probablemente me motivó para sacar sangre fría y hacerlo todo correctamente.
El resto os imagináis como fue, un parte, el coche abollado, etc. Si de esto tenéis que sacar algo que sea el grabar en vuestra cabeza que ante situaciones de este tipo no se deben dar frenazos. Tened mil ojos y controlad la velocidad (si esto hubiera pasado a 130km/h no sé que habría ocurrido).
Un saludo.
