El impuesto del “desastre”.
No está en nuestras memorias pero sí en nuestros libros, más o menos todos tendréis una idea de la guerra de Cuba que en 1898, con la colaboración de EEUU, despojó a España de sus últimas colonias.
Para nosotros digamos que esto ya es agua pasada, le tenemos un poco de manía a los Estados Unidos (más concretamente a su presidente) aunque por otros temas más recientes, pero para los estadounidenses aun pasados más de cien años quedan resquicios de esta guerra, más concretamente en las facturas telefónicas.
Todo usuario de telefonía en los EEUU paga un 3% de impuesto federal, tasa que hasta ahora parecía haber pasado inadvertida ya que no se daban más explicaciones sobre ella. Resulta que este impuesto se estableció en 1898 por el presidente McKinley; un 3% sobre los artículos de lujo. El problema es que este impuesto, aun terminada la guerra (digamos que duró poco y no les dió tiempo a disfrutarlo), nunca se abolió y a día de hoy sigue cobrándose.
Se ha declarado ya este impuesto como ilegal y algunos políticos consideran que debería devolverse al menos el dinero recogido en los últimos años (JA), todos los Estados son mucho más lentos devolviendo dinero que cobrándolo, así que pienso que va para largo.
Si no hay guerra de Cuba, ¿A dónde va ese dinero?
Fuente. Por si queréis leer la noticia versión pro.
Post especialmente dedicado a Juan Carlos, una curiosidad histórica más que comentar (si no la conocías ya). : )
