Adán en el nuevo mundo.
Adán despertó en una céntrica calle de Nueva York, a base de porrazos de unos amables policías, que le detuvieron por exhibicionismo. Dios pagó su fianza y le dijo: “He decidido hacer un remake con mis grandes éxitos, Noé está intentando alcanzar la costa americana con una patera, pero para ti será mucho más fácil. Encuentra a Eva, ella te guiará ¡Vamos!”.
Adán salió (ya vestido) y corrió como alma que lleva el diablo de calle en calle, hasta que una valla publicitaria hizo que se parara en seco; una silueta femenina contrastando con un fondo verde llamó su atención. “Es ella, no puede estar más claro” se dijo mientras marchaba en busca de aquello que Eva le indicaba en el cartel… Apple.
