Afeminándome.
Buenas noches a todos, estoy contenta porque he conseguido que el blog tenga 0 fallos de código (con WordPress tampoco es que sea muy difícil) y aunque sea una tontería, siempre alegra hacer las cosas bien hechas.
Como ya dije alguna vez, creo que a medida que el tiempo pasa, me voy acercando más al tópico de mujer; cada día tengo más bolsos, más vestidos, y cada día creo que necesito más. Tampoco os alarméis que no llega a la obsesión, más bien porque no puedo permitírmelo, jeje. Pero hoy me he comprado un bolso nuevo y la verdad es que me gusta mucho, omitiré los detalles de bajo interés.
Hoy hemos estado hablando Juan Carlos y yo sobre la bondad, y el hacer favores a la gente. Yo pienso que ayudar a tu gente está bien, pero no a los aprovechados, aquellos que te llaman sólo cuando les interesa porque saben que tú aceptarás el marrón. Me pregunto qué sería de esa repentina amistad de los que llaman, si pusieras un módico precio a tu favor, seguro que entonces ya no lo querrían o preguntarían a ver si encuentran a alguien más “barato”. Seguramente sea que he tenido muchas decepciones con la gente en ese sentido, muchas “amistades” de hoy en día hacen honor al dicho “por el interés te quiero Andrés”.
